Thursday, March 29, 2012

Here we go again.

Y tras varias decepciones, demasiadas lágrimas, muchas palabras, unas cuantas noche en vela y un año y medio de mi vida, creo que ya puedo plantarme delante de esos ojos marrones y no temblar. Ya está, fin de la historia, por fin, mi final feliz. No, mi final no es terminar nuestra historia felizmente contigo, ¡qué va! Es empezar una historia totalmente nueva con una persona sin pasado y un futuro en el que quizás haya un "nosotros". Un imperfecto extraño que me ha hecho olvidarte poco a poco, un imperfecto extraño que apareció justo a tiempo para salvarme. Un nuevo número, un nuevo principio, una hoja en blanco en la que puedo empezar a escribir, y esta vez sé exáctamente como hacerlo, sé qué no tengo que hacer y lo único que me apena es no haberlo sabido cuando tú y yo tuvimos esa ppreciada hoja en blanco en la que ahora solo queda un pequeño hueco en blanco, pues bien, hoy cojo el bolígrafo y decido escribir una pequeña frase en esa esquinita, "Adiós y mucha suerte." Ya era hora de dejarte marchar, ya era hora de quitarte esa pesada bola que estaba encadenada a tu tobillo y tan solo puedo sentir el haber tardado tanto. Quizás esta nueva historia sea una pequeña historieta de tan solo una página, pero, merece la pena intentarlo. Quiero que seas feliz, que disfrutes de la vida, que dejes de ser tan antisocial, pero sobre todo, que mires a tu alrededor, mira quienes son las personas de las cuales te rodeas, míralas bien y piensa a cuantas de ellas realmente les importas, cuantas de ellas te quieren por quien eres, al margen de lo que se diga de ti, cuantas de ellas te defienden cuando te llaman "gentuza". Cuídate mucho, muchísimo, da pasitos cortos, levántate cada vez que te caigas, ve siempre con la cabeza bien alta, cumple tus metas, porque por muy altas que te las marques siempre serás capaz de conseguirlas y ya sabes, si alguna vez necesitas cualquier cosa, si no sabes a quién acudir, si no sabes qué hacer, aquí tienes a una amiga, porque ahora ya si sé serlo, y creeme estaré ahí siempre que quieras.

Monday, March 19, 2012

In real life.

Coges tus cosas y te marchas. Te haces la maleta a toda prisa, metiéndo cosas al tun-tun hasta que la mochila está a rebentar, no sabes lo que has echado ahí dentro, pero no importa, lo importante es salir de allí. Agarras fuertemente la mochila y sales corriendo, sientes como se te taponan los oídos y como los gritos y los obstáculos quedan en un segundo plano, en otra realidad. Abres la puerta y sin mirar atrás ni una sola vez, das el portazo, no un portazo cualquiera, si no el portazo, ese que te hace extremecerte, el que deja su eco marcado en el aire durante lo que parecen siglos. El corazón se salta un latido y por un segundo sientes angustia, pero sigues adelante, ya es demasiado tarde como para volver atrás. Se te empiezan a empañar los ojos pero antes de dejar que una sola lágrima recorra un centímetro de tu cara, la arroyas fuertemente con la mano. Andas, no sabes a donde, solo que tiene que ser lejos de aquí, da igual, el caso es andar, seguir caminando. Te vas adentrando cada vez más en la oscuridad, ya quedan menos farolas y ves menos, cuando te das cuenta ya no sabes ni donde estás, miras a ambos lados y solo ves oscuridad, al darte cuenta de ello las lágrimas te invaden los ojos y sin previo aviso inundan tu rostro. No puedes más, te fallan las piernas y te desplomas en el suelo. Cierras los ojos e imaginas tu historia de manera distinta, vuelves a nacer y empiezas de cero, te imaginas como sería experimentar el mundo de nuevo, imaginas la sensación de ver el mar por primera vez, azul, inmenso; como sería pisar la rena por primera vez; sentir el sol en la cara, mirar por primera vez fijamente al sol y estornudar y casi que te sientes allí, en un idílico paraíso, pero de repente una ráfaga de aire nórdico te abofetea, obligándote a volver a la realidad. Abres los ojos y te encuentras con que nada ha cambiado, todo está oscuro, la mochila esta apoyada a tu lado y te das cuenta de que no puedes hacer nada, de que una mochila no recoge toda tu vida, de que eres un adolescente más en el mundo que no se vale por sí sola, de que hace mucho frío un día de invierno en la calle, y de que no tienes a donde ir, y es cuando te das cuenta de que tienes que volver, estás atada de pies y manos, tienes que volver, esto es la realidad, esta es la vida, esto es lo que hay. Te levantas lentamente y coges la mochila, te secas las lágrimas y vuelves. Mientras esperas a que te abran, lo único en que piensas, lo único que te consuela es saber que siempre te quedará cerrar los ojos, que hay un sitio en el que el sol siempre brilla y en el que el mar siempre te acogerá con los brazos abiertos.

Saturday, March 10, 2012

That little person.

Ella, ella es esa personita que llena mi vida. Es un tanto peculiar, así como maniática, podría decirse que es una friki del orden y que se estresa por tonterías, pero ¿quién no lo hace de vez en cuando? Ella es mi mejor amiga, no sé si lo sabrá o no, pero lo es. Me ha demostrado mucho a lo largo de todo este tiempo y he aprendido un millón de cosas de ella, y sobre todo he aprendido que la confianza no te la regalan, que  por la amistad se lucha, y que no basta con un simple "lo siento" vacío. Vereís, las cosas no siempre han sido fáciles y bonitas entre nosotras, han habido momentos muy tensos y duros, pero ¿sabeís qué? Que gracias a esos momentos me he dado cuenta de muchas cosas, porque el simple hecho de pensar que no la volvería a tener en mi vida, de que no sería capaz de correr a darle un abrazo, o de volver a pintarla antes de salir, o de tener esas conversaciones telefónicas, el hecho de pensar que no sería mi compañera de cogorzas y que no podría ir llorando a contarle mis problemas, me atemorizaba, hacía que se me abriera un hueco enorme en la boca del estómago. No podía, era incapaz, me ahogaba pensarlo, me ahogaba pensar que no podría abrazarla más y esas situaciones tan dolorosas me hicieron ver que la necesito, soy una persona bastante independiente, pero de las pocas cosas que dependo, dependo enteramente. No sabría qué hacer si ella no estuviera para abrazarme cuan gusilú fuera, no sé qué haría cuando digo que estoy bien y solo ella sabe que realmente por dentro estoy destrozada, hay veces que no necesito ni palabras con ella, simplemente sabe lo que hacer. No creaís que es una relación que slo conlleva tristeza, que también tenemos nuestros buenos ratos, nuestras risas, nuestras paridas, nuestros tartamudeos únicos, esa serie de catastróficas desdichas que solo vivimos juntas, porque es lo que decimos siempre, "lo que no me pase a mí, te pasa a tí,  lo que no, no le pasa a nadie." Es mi apoyo moral, porque con solo decir una palabra, arregla las cosas, hace que todo parezca más sencillo. La gente quizás piense que soy yo la que la protejo a ella, que soy la que la cuida, pero en realidad ella cuida de mí, ella está pendiente y sabe todo lo que me molesta y evita que eso se ponga en nuestro camino. Vamos, lo que viene siendo ser una amiga de verdad, de las que dejan huella.

Tuesday, March 6, 2012

Neverending circles.

Nunca termina.













Quizás no quiera que termine.









Tengo que querer que termine.







Esto tiene que terminar ya.





No quiero.


No puedo.

Le quiero.

Thursday, March 1, 2012

A new era.

Lo he mandado todo a la mierda varias veces, le he buscado las tres patas al gato siempre y creo que ha llegado el momento de cerrar los ojos y confiar, al fin y al cabo ¿qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué te equivoques? Pues vaya, si eso es todo lo malo que puede pasar, si eso es todo lo que tengo que perder, por una vez en mi vida, lanzarme por el precipicio nos uena tan mal, porque cada vez que te equivocas sumas una experiencia más a tu vida, a cada fallo te corriges porque al fin y al cabo tienes toda la vida para equivocarte, aprender y rectificar, y yo he aprendido, a base de golpes, que buscando segundos sentidos, viendo fantasmas donde no los hay, no se saca nada productivo, quizás sea la hora de saltar sin pensar, de andar sin mirar al suelo, de cerrar los ojos y de dejar que el corazón te guíe. Las cosas no van a ser como tú quieres, las cosas serán como tengan que ser y puedes, o bien aprender a vivir con ello, conformándote con aquello que la vida te traiga, viendo las horas, los días, las semanas pasar y ver que nada es de la manera que quieres y que por miedo a luchar estás conformándote con cosas que no son realmente las que quieres para ti; o rebelarte, luchar por lo que quieres, nadar a contracorriente aún sabiéndo que una ola puede venir y pegarte el bofetón, asumir que quizás las cosas no llegarán a ser como tu quieres, pero que merece la pena luchar por ello. Yo elijo luchar, porque a mi no me vale conformarme, no soy una persona que quiera nadar en aguas calmadas, me gusta controlar la situación, lo reconozco, me gusta luchar, me gusta el riesgo, me gustan las emociones fuertes, me gusta arriesgarme, me gusta saltar al vacío solo por sentir ese cosquilleo en el estómago, aunque hace demasiado tiempo que no siento ese cosquilleo, y lo echo de menos. Sí, me gusta rebelarme porque el mundo debe saber que no siempre se saldrá con la suya, el destino, que no es más que otro dictador, debe saber que hay revolucionarios que no están deacuerdo con su mandato. Voy a demostrarle que aquí mando yo, aunque no lo consiga, no pienso quedarme de brazos cruzados viendo como mi historia se escribe. Se acabó, aquí la que tiene el teclado y el poder bajo sus dedos soy yo, aquí yo decido si pongo comas, puntos o espacios, porque esta es mi vida, esta soy yo y solo tengo esta oportunidad y no creaís ni por un segundo que voy a desaprovecharla, no creas que voy a dejar que nadie la controle, al menos no sin luchar.

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