Friday, December 30, 2011

Sometimes I wonder

if love is worth fighting for, but then I remember your face and I'm ready for war.

Memories.

Hasta ahora cada vez que he recordado algo  he sentido tal nostalgia que lágrimas como puños bortaban de mis ojos. Sentía tanta rabie e impotencia al no poder volver a aquel recuerdo que gritaba de dolor con todas mis fuerzas. He pegado tantos puñetazos a la pared que el dorso de mi mano es insensible a cualquier cosa,  me he arañado las piernas con las uñas y luego me las he arrancado hasta quedarme casi sin ellas de la rabia que me hacía sentir no poder volver a tener mi pasado perfecto, donde tenía a lo que yo más he querido. He llorado durante horas, desesperadamente en la cama, sin dormir, dejándome los ojos.
 No, no me avergüenza admitirlo, porque si alguién se burlase de esto, es que desconoce la mitad de la historia, no se imagina ni una milésima parte de lo que yo he llegado a sentir, de lo que yo he amado, quien pudiera burlarse de esto es que nunca a estado ni siquiera cerca de amar a alguién. Yo mantengo la cabeza bien alta, y no se me caen los anillos al admitir que esta ha sido mi realidad, que no ha sido fácil, pero hoy por fin he recordado todos esos momentos tan dolorosos y me he reído, porque al fin y al cabo, como un día me dijeron, ¿por qué llorar recordando momentos que son... bonitos?
Hoy he echado la mirada atrás y me he reído, he sonreído de esos recuerdos. He sentido nostalgia, por supuesto que la he sentido, pero ya nada me hacía querer llorar, nada me aprisionaba el pecho, la vista no se me nublaba, no, todo lo contrario, recordaba sin miedo, volvía atrás y daba gracias por poder haber vivido esos momentos, porque pocas personas los tienen.
Sí, admito ser una persona normal y corriente. Sí, admito haber llorado desalmadamente por alguién a quien amaba. Sí, admito que me ha estado doliendo mucho tiempo, pero ¿acaso no es lo que pasa cuando te enamoras? Nadie elige de quien enamorarse, nadie elige cuanto tiempo ha de estarlo, simplemente ocurre. Si no sabes de lo que hablo, algún día lo sabrás, y te acordarás de mis palabras.

Monday, December 26, 2011

My everything.



Cierro lo ojos. Siento el sol dándome en la cara, calentándome el pelo y noto como mi piel va absorviendo vitamina D. Noto como la brisa marina me alborota el pelo, pero me da absolutamente igual. Cojo aire y en él huelo la sal. Pienso en que no tengo nada mejor que hacer que estar aquí sentada, en mi sitio favorito, encima de una roca que está justo al borde del mar. Estiro las manos y las pongo encima del suelo, abro los dedos de las manos y dejo que la arenilla rojiza las ensucie. La roca donde estoy se mete un poco dentro del mar y está alta, se ve todo, el mar, el horizonte, los barcos navegando chiquititos, la playa, la gente del tamaño de una hormiga. No estoy viéndo ninguna esas cosas puesto que tengo los ojos cerrados, pero no me hace falta tenerlos abiertos para saber que es así, que en el momento en el que abra los ojos será todo exáctamente como me lo imagino, he mirado ese paisaje tantas veces que me lo sé de memoria, puede ser de día o de noche, puede ser invierno o verano, aquí en esta roca, no me pierdo, me sé cada hueco, cada recoveco, podría andar sobre ella con los ojos cerrados. Oigo a las gaviotas gruñendo a lo lejos, y puedo verlas, exáctamente donde están posadas, cuando callan, oigo como rompen las olas contra los bordes de la roca, como al chocar la ola contra el borde se rompe en millones de gotas de agua y como al caer fluyen por los recovecos y riachuelos de las rocas que hay a los pies de mi gigantestca roca y siento la urgencia de salir corriendo y tirarme al mar, de sentirlo abrazar mi cuerpo, de moverme líbremente en él, sin miedos, sintiéndo como las corrientes mueven mi cuerpo. Finalmente abro los ojos. Al principio los tengo que entrecerrar ya que la luz me abruma pero, una vez que se han adaptado, mis ojos recogen todos las distintas tonalidades de azul del mar, todos los tonos chillones de la playa, todo, y es precioso, aún más precioso que como lo recordaba. Miro alante y veo la perfección, el horizonte, donde se junta el cilo y el mar, una línea recta, sin imperfecciones, sin fallos, un corte limpio, recto, aún más perfecto de como lo recordaba, y sé que este es mi sitio, aquí es donde me quedaría si tuviese que elegir un sitio en el mundo, aquí sobre esta piedra rojiza, este es mi escondite que está tan a la vista. Miro una vez más todo, la majestuosidad en la simpleza y sé que pertenezco aquí, en mi roca, con mi mar, mi sol, mi playa y mi domingo.

Monday, December 19, 2011

Lust for life...?

¿Por qué me cuesta tanto sentarme a escribir cosas positivas? Tengo que pensar palabra por palabra lo que voy a escribir, y cuando termino me quedan palabras vacías, huecas, sin sentimiento. Lo único que veo son una serie de palabras, un párrafo de diez líneas como mucho que no significa absolutamente nada, sin embargo cuadno escribo sobre cosas que me duelen, sobre el pasado, las palabras fluyen, cobran vida, hacen piruetas, mis sentimientos se apoderan de mis dedos y empiezan a teclear como unos locos, yo desconecto, no pienso en lo que escribo, simplemente tecleo las palabras que me vienen a la mente. Es como si al pintar un cuadro lo único que hiciera es abrir las témperas y mojar la brocha en ellas, y que al agarrar la brocha ella se moviera sola, parece que no va a salir nada de ello, que lo único que se verá es una  masa de palabras sin sentido, pero al coger un poco de perspectiva ves que no, que el cuadro es más bello que aquel que pintaste con esfuerzo y precisión. Sé que eso es una realidad, pero no la entiendo, no la entiendo porque hace unos meses yo podía escribir entradas que aparte de bellas fuesen agradables, bonitas. De hecho, este blog estaba dedicado a subir el autoestima, a promocionar la positividad, de ahí el nombre "lust for life", lujuria por la vida, ganas de vivir, pero no sé en qué momento este blog de color rosa empezó a tener entradas tan oscuras. Este blog no pretendía llenaros la cabeza con mis problemas, solo pretendía subir el ánimo. Ahora, solo espero algún día volver a aquellas primeras entradas, que las entradas llenas de luz también tengan sentimiento, pero de momento no va a ser posible, lo siento.

So let's live.

Saltar, bailar, reír, cantar, vivir. Voy a hacer todo lo que debí de hacer hace mucho tiempo, voy a vivir sin importarme lo que pueda pasar, voy a disfrutar del momento sin importarme las consecuencias que acarreen mis actos. Voy gritarle al cielo que soy feliz, voy a sonreírle a la gente que me cruce por la calle, voy a mojarme cuando llueva, voy a ponerme los cascos cada mañana y subir el volumen a tope y cantar las canciones, desafinando todo lo posible, voy a bailar como una imbécil cuando pongan esa canción que me eriza la piel, voy a apoderarme del tiempo y voy a aprovecharlo a mi manera, como yo quiera, sin que nadie diga nada. Voy a echarme fotos hasta que se me caigan las manos de tanto sujetar la cámara, voy a reír más que nadie, voy a salir a la calle despeinada y me va a dar igual, voy a quererme tal y como soy, porque nadie, nunca me va a poder cambiar. El tiempo es un bien que escasea, así que equivoquémonos, riámonos, lloremos, tropecémonos y volvamos a levantarnos, en fin, vivamos. Estad dispuestos a todo, a hacer el ridículo, a reír mientras tengas oxígeno para respirar, a cantar a todo pulmón por mucho que desafines, a comer lo que quieras sin importarte nada. Estad dispuestos a cualquier cosa, incluso a enamoraros, a amar con todas vuestras fuerzas, porque como dije hace tiempo, "el mundo lo que necesita es gente que salte al vacío sin importarles lo que viene después", gente que no tenga miedo a lo que pueda pasar mañana, gente dispuesta a arriesgarlo todo incluso sabiendo que hay un cincuenta por ciento de posibilidades de perderlo todo. Así que vivamos, seamos felices, amemos hasta el último suspiro, gritemos hasta dejarnos la voz, riamos hasta que nos duela la barriga, porque "la vida son tres días y vamos por el segundo, dibuja una sonrisa para el mundo" y que "si algo duele nada es para siempre, asi que vive y sé feliz, man, vive y sé feliz". 

Thursday, December 15, 2011

The leaf didn't let me see the woods.

Me ofusqué. He estado tanto tiempo cegada, tanto tiempo convenciéndome de que Él era mi vida entera. Lo fue, pero eso ya es historia, hace mucho tiempo que lo es. He estado tanto tiempo viviéndo en el pasado, recordándo momentos que nunca jamás se repetirán, y creyendo que podía estar así siempre, viviéndo de mis recuerdos, sin avanzar, pero hoy he visto más allá, he visto el bosque. Él era la hoja que me cegaba y no me dejaba ver el bosque, pero hoy lo he visto, he visto el mundo, y he visto a las personas que han estado ahí siempre, aunque yo no las viese. Esas personas han estado ahí y ahora que las he visto, alguna que otra quizás se haya cansado de esperar, de esperar a que cambiase de enfoque, de esperar a que me quitase esa estúpida venda de los ojos, y ya me la he quitado, nunca lo he dicho tan en serio, pero quizás sea tarde, quizás esa persona que ha estado a mi lado a pesar de todo, esa persona que se que debí de haber cuidado, quizás se haya marchado para no volver, quizás se haya cansado de esperar...Una cosa sí tengo clara, me arrepiento de ello, como del noventa porciento de las cosas que hago, pero se que no me volverá a pasar.
No os voy a mentir, porque sí, Él será esa hoja especial que forma parte de ese tupido bosque, esa hoja que resalta, esa hoja que podría ser igual que las demás pero no lo es, para mí nunca lo será. Pero ahora veo a otras hojas, otras plantas, más cosas y ¿sabeis qué? Que el resto del bosque es precioso, y que creo que seré capaz de sacrificar esa hojita perfecta y bonita, por la enorme variedad de hojas que hay en el bosque, sé que ninguna será igual que esa, pero segur que hay millones más por las que también merece la pena escribir, porque ya era hora de que mi vida cambiase de protagonista. Ya le toca a los demás recibir mi atención, ya le toca a los demás ser el tema principal de mis conversaciones. Ya me toca a mi avanzar y salir de ese bucle en el que llevo viviéndo más de un año.

Sunday, December 11, 2011

I'd love to say "I hate you."

Me gustaría decir que esta es la última entrada que te dedico, pero probablemente no lo sea.  Me encantaría decir que te odio, que no quiero ni verte,  que eres lo peor que ha pasado por mi vida, pero estaría mintiendo. Me encantaría odiarte por hacerme sentir lo que me haces sentir, por haberme hecho llorar tantas veces, por hacer que mi corazón de un vuelco cada vez que te vea, por atarme incondicionalmente a ti. Me encantaría odiarte. Todo sería más fácil, pero me es imposible odiar a una persona que me ha dado tanto, aunque luego al irse me haya quitado casi la vida. Ojalá pudiese mirarte a la cara y decir, “me das igual.” Ojalá pudiese dejar que te partan la cara y yo poder cruzarme de brazos y reírme mientras lo hacen, pero sé que nunca lo permitiría, nunca permitiría que nadie te pusiese un dedo encima, nunca. Eso es lo que me diferencia de ti. Yo te amé un día, fuiste importante para mí, sin embargo, yo para ti nunca fui nada. Nada. Simplemente un número más para tu lista de conquistas, un nombre más, una anécdota más sin significado. Fui una más y aún sabiéndolo no te odio, no puedo. De verdad que desearía odiarte con todas mis fuerzas, odiarte con todo mi ser, pero lo único que puedo sentir es pena, lástima y una enorme gratitud. Lástima de que tú me hayas hecho sentir tanto sin darte cuenta, y de que tú no hayas sentido nada. Gratitud porque me hiciste sentir viva, me hiciste sentir especial. Quiero que sepas que lo siento, siento no haber podido llenarte, siento no haber podido enamorarte, siento haber sido una más, de verdad, lo siento.

Friday, December 9, 2011

It's harder than it looks.

Quizás tenía que pasar.

Quizás, pero desearía con todas mis fuerzas que no hubiese pasado. No sé si esto es obra del Destino, o del Diablo puñetero, el caso es que me han quitado una parte de mí. Me han dolido tantas cosas, pero ninguna como esta. De veras. Ninguna. Hubiese deseado un millón de cosas antes que esto, cualquier cosa. Mataría por volver a salir corriendo cuando te vea, a darte un abrazo y un beso en la mejilla, de hecho no sé como voy a hacer para no hacerlo, porque sé de sobra que habrá un impulso, un estímulo que haga que se forme una sonrisa en mi cara al verte, y que mis brazos empiecen a expandirse, pero también sé que me acordaré de lo que ha pasado y algo hará “click” dentro de mí y bajaré la mirada, la sonrisa se desvanecerá y cerraré los puños con fuerza para evitar que mis brazos te rodeen. No va a ser fácil, lo sé, porque nada de esto lo es para mí, no te creas, es más difícil de lo que nadie se imagina, porque tú eras parte de mi corazón, y todavía lo eres y te guste o no, siempre lo serás. No sé si has llorado por esta situación, si has llorado por mí, si algún día te importé, pero te puedo asegurar que yo no puedo evitar que me broten lágrimas en los ojos y que se me apague la voz al pensar en ti, en nuestra amistad, y al pensar en el hecho de que se ha terminado, de que todos los momentos junto a ti se han acabado. Se acabó, no más tardes juntas, no más risas juntas, no más ciegos juntas, no más complicidad, no más nada juntas, nada. Parece mentira para lo que hemos quedado… nada… todo el camino recorrido juntas para acabar en una palabra tan fea, tan vacía… nada… Me encantaría no haber sabido nada de esto, me encantaría haber vivido en la ignorancia creyendo que todo iba bien, me encantaría seguir pensando que tengo tres pilares que me soportan, que tengo a tres personas en las que confiar, que tengo tres pares de oídos para mí sola. Me encantaría más que nada en este mundo, créeme, daría lo que fuera por que todo volviese a ser como antes, porque he luchado por cosas a lo largo de mi vida, lo sabes, he llorado por muchas cosas en mi vida, me han dolido muchas cosas y he querido muchas cosas, pero te puedo asegurar que nunca, nunca he querido volver atrás en el tiempo tanto como esta vez, nunca he querido tanto hacer como si nada de esto hubiese pasado, nunca he deseado tanto despertarme y que sea otra vez día 20 de noviembre de 2011 y que todo esto haya sido una terrible pesadilla. Todavía, a veces tengo la esperanza por las mañanas cuando abro los ojos, de que todo vuelva a ser como antes, de que no tenga que estar triste hacia ti, porque lo que yo siento no es enfado, es más bien, decepción, tisteza y de que esto haya sido una pesadilla, de que nada de esto haya pasado. Dicen que se debe perdonar y olvidar, para poder seguir adelante, yo te he perdonado, pero no lo puedo olvidar. Ojalá pudiese olvidar, ojalá pudiese hacer como si nada de esto hubiese pasado, ojalá. Pero ha pasado. Esto es lo que hay. No pienses ni por un segundo que me gusta, porque créeme, no he odiado tanto algo como odio esta situación. Pero es lo que hay, y como siempre, tendré que hacerle frente, y como siempre me dolerá hacerlo.

Wednesday, December 7, 2011

LIES.

Lo peor de todo es que sé que es una mentira. Sé que me ha vuelto a mirar a los ojos por tercera vez, y me ha vuelto a mentir, lo sé, pero para mí es mucho más fácil creer lo contrario, para mí mente es mucho más fácil asimilar que todas las pruebas que indican a que te has estado riendo de mi, son mentira, pero creeme, no te voy a mentir, nada va a ser igual. Distancia, lo siento pero es lo que necesito, distancia de tí, de tus mentiras, y distancia es lo que voy a aplicar. Te dí mi confianza plena, te dí mi par de oídos, te dí la oportunidad de decirme la verdad, te dí la oportunidad de poder empezar de nuevo, te dí la oportunidad de demostrarme que eres mi amiga, te la dí, te dí mi corazón en mano una vez más y te dije, "haz lo que quieras con él" y tú lo volviste a tirar al suelo y lo volviste a pisotear. No te guardo rencor, no te tengo rabia, no te odio, por el contrario te quiero, te quiero mucho y por eso elijo el camino de la igenuidad, porque un sabio dijo "Hay dos maneras de ser feliz en esta vida, una es parecer idiota, y la otra serlo." Yo he decidido hacerme la idiota, pero no creas ni por un segundo que me has engañado, no creas ni por un segundo que no sé la verdad, la sé pero no quiero saberla, mi salud mental depende de ello, pero quiero que sepas que después de todo esto, después de todo, al final del día, te quiero, y que sepas que voy a estar ahí siempre, aún sabiendolo todo puedes contar conmigo, y te puedo asegurar que yo nunca te voy a mentir, y que yo siempre te voy a decir la verdad, aunque te duela, porque las mentiras a la larga duelen aún más, te lo digo por experiencia.

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